domingo 7 de febrero de 2010

Poema de los chicos de Arbolito

En la selva algo acompañaba
al indiecito, al indiecito
no lo verías cargando armas ni balas
ni aparentando ser un tipo listo.
Y corría, y saltaba y cuidaba
a la Tierra que él tanto amaba
no criticaba, discriminaba o intoleraba
si hay hermanos hasta donde termina el alba.
Las cosas que no se ven,
eternas parecen ser
y no importa las penas que te pongan en el alma
viajando se quita el dolor.
El indiecito cantaba entre la maleza:
"Si no puedo bailar tu revolución,
entonces no me interesa."
Adelanto de lo que se verá en Hotel #3.

miércoles 3 de febrero de 2010

Hoy vi un cielo vertical en una noche de luna llena.

Hoy vi un cielo vertical en una noche de luna llena. En la lejanía de los edificios, no había más construcciones de caracter initeligible, si no que había nubes, nubes blancas y gigantescas que rozaban terrazas y antenas. Por primera vez en mi vida, el cielo no ocupaba solamente el cenit. Llenaba huecos de forma tajante, como amoldando la forma de una caja cuadrada, no tan cuadrada en las aristas, pero bastante cuadrada como para servir de caja. Las luces de diversos departamentos, se prendían o apagaban, siempre en secreta continuidad los unos de los otros. Uno de los departamentos, de esos que tocaron las nubes humosas, centelleaba como si de una estrella se tratase. Brilló eclécticamente en frente mio, desmaterializándose en cuestión de segundos. Ninguna persona, o animal sensible, de la parte del barrio que podía ver, parecía notar semejante fenómeno de la Naturaleza. El día, digo, la noche en que el firmamento cambió de forma. No era tan genial, porque parecía haber una cierta sensación de confusión en el ambiente. Algo olía, apestaba a confusión y no se que era. Yo me sentía mareado al ver la verticalidad del asunto. Acababa de salir de la ducha y mi cabello emanaba olor a shampu y si lo unimos a todo el caos del plano reinante (había nubes que se desplazaban de arriba hacía abajo), esa nueva manera de ver las cosas nocturnas, provocaba en mi estómago deseos irrefrenables de quejarse, de protestar frente a la locura del libertinaje.
Hoy vi un cielo vertical en una noche de luna llena, pero era la luna la única a la que parecía no importarle mucho. Era la única a quien tremendo capricho ni la inmutó, ni siquiera para dar su opinión al respecto. La luna, las lunas, me parece, no son mucho de confiar.

lunes 1 de febrero de 2010

Las horas y sus sombras

Elena mira al reloj. Los ojos clavados en su forma circular. Comienza a balancearse, como péndulo, de izquierda a derecha. Mueve sus pupilas de un lado a otro; lentamente al comienzo. Cuando alcanza cierta velocidad dolorosa, su cuello ayuda en el ritmo, meciéndose a la par de la máquina que no para de gritar tic-tac, tic-tac, tic-tac...
Deja de oirlos y cae, espalda a la cama, brazos casi pegados al cuerpo, como si estuviese indicando las cinco y treinta y cinco, o las siete y veinticinco. Su boca entreabierta se averguenza de su initencionado exhibicionismo y ella, con los últimos hálitos de fuerza consciente, la intenta cerrar, lográndolo dificultosamente para sumergirse, para fundirse en el repique de cuerdas y volver a oir el tic-tac, tic-tac, tic-tac...

sábado 30 de enero de 2010

Anteriormente en algún lugar

Nunca me costó iniciar ningún escrito. Es tan natural para mi como respirar. Respiro hondo, mantengo mi aire unos segundos y exhalo con lo primero que se me viene a la birome negra. De ahí, solo es cuestión de sentir el amor nauseabundo que se les puede tener a esos instrumentos divinos que pueden sentir afecto. Esto es narcicismo, puro y sexual narcicismo. No quiero contarte nada, solo quiero que pases unos, digamos, ¿Cinco minutos? Digamos cinco minutos; cinco minutos de tu vida conmigo. Uno puede sentirse solo a veces. Quiero imaginarme parado cerca tuyo, con un papel descuidado de renglones, de cuaderno de infante, recitándotelo como si estuviera actuando, dando énfasis a cada palabra de manera forzada, o haciendo gestos con mis manos o mis labios finos. Pensarás si en otras oportunidades, si otras palabras encerradas en prosas tuvieron la suerte, la fortaleza de poder vivir, de estar vivas dentro de muchas almas. Es algo excitante pensar en eso; que esa imagen larga y efímera que te habla, tenga un secreto que contar y quiera divulgarlo como divulgaría mentiras efectivas, como un veneno que se absorve a consciencia.
Y no termino y poseo la juventud que encuentro, que me da cabida. No me importa el porqué ni mucho menos el futuro de nuestro lucro pegajoso e iconoclasta. No me importa nada, en realidad. Inclinas la cabeza y levantas la pelvis. ¿Cuantas personas-instantes, cuánta prole en la letra de lo arado, cuanta bajeza de las luces no distinguibles, tienen que pasar por tu alma, para no sentirte mal? ¿De cuántos escuchás el golpeteo fuerte y salvaje que tiene la carne cuando choca con otra, más suave por vos, y más frágil por mi?
Si veo vocablos venir en manada a tu mente, que cada tanto se indispone y se deja llevar por ondas carmesíes, la ahuyentaré con fanfarrea escrita, con oropoles sensibles y dañinos. Me obligarás a abrazarte y apreciaremos el acto, no el hecho, de la incesante repetición sudorosa , de la lengua que se hace verbo y se resbala por tu mejilla, tu pequeño mentón, tu cuello, hombros, oídos, ojos, cerebro, corazón, pulmones, hígado y tu intencionada, voluntariosa, capaz mente a punto de martirizarse. Estoy muerto, pero vi la muerte antes y se como actuar: En la espera de su reprimenda, riámonos de ella.

viernes 29 de enero de 2010

Somos cristos

Ustedes estaban muertos
dentro de un tumor
¿En qué podemos creer
si un rio negro es todo
lo que podemos ver?

Ninguno de nosotros ganó
Ni con la plegaria de ayer
Ni con la rifa de hoy
Ni siquiera nuestra cajita
piensa ser feliz en el futuro.

Sobreestimamos las culpas
bebimos del aljibe
y subimos para abajo
y subimos para abajo
Orson Welles tenia razón
al otro lado del viento
hay mejores pastos
que asfixian mejor.

Somos adoratrices sin sonido
Porque en el arte
¡Todos somos Cristos!

Leví leví
lama
sabactani?

jueves 14 de enero de 2010

Tarde para el paraiso (Fragmento)

(...)
La soledad es un don que se manifiesta en cada regocijo, a diferencia del resto.

Mi vida está oscura, apagada por la verdad. Los vestigios del tiempo se mezclaron por error. Ya no hay vuelta atrás. Perecer es parte del martirio. La agonía me exaspera, me clava en donde más duele. Los aditivos son mentira. La soledad es el único camino para el martir.
Sufrir para salvar en la cruz.

Mirarla con otros ojos. Una vez, solo una vez. Estoy estancado en la roca. Encerrado en anuncios. Quiero cambiar, por favor, no me hagas beber este trago amargo. Es lo único que pido. Te imploro aún más. Aliviana mi cruz. Ya no sé si quiero ser el que deba ser. Lo siento.
Yo supe lo que era el amor, pero en verdad, estaba equivocado. No veía nada. No se que decir...

Una vez. Solo una vez. Perdón, pero solo un bocado. Uno solo.

Tarde para el paraíso.

Adentro deben de estar todos celebrando. Bailando hasta cansarse. Deleitándose por una mentira. Siendo la persona que no son realmente, pero felices, por creerlo. Es tarde. Ni una sola alma se divisa. Es peligroso tanta artificialidad en relación a la soledad. Un peligro en el cual estoy (a medias) dispuesto a correr.

Comencemos aclarando algo: No soy enteramente feliz. No es enteramente mi culpa tampoco. No soy hacedor de mis caminos, como lo es toda la Humanidad en sí. A los mios los guían. ¿Quienes? Quien sabe. Solo sé que se mueven de los hilos de la espalda, brazos y piernas. Soy de los denominados "mártires"; gente que nace con un propósito. No se crea eso que dicen, de que cada uno es una estrella que brilla en las noches. Ojalá todos supieran lo que en verdad significa "brillar". No es para nada agradable. Somos nosotros quienes ponemos o instamos (como quieran llamarlo) las verdades o convicciones que ustedes creen y sienten. Somos objetos del destino diseñados para su disfrute. Nada más que eso. (...) ...Sobrevivir, nos deshojamos, como cualquiera de ustedes.

Nuestra gran diferencia, es que para mantenernos a salvo de exteriorizaciones que pueden modificar el mensaje a contar, nos es dado un don. "Don" suena bien en sus bocas, pero en la nuestra suena a desgracia y fatalidad. Nuestro don es la soledad. Si, ustedes lo oyeron nombrar, mas nunca lo sintieron como nosotros lo sentimos.

Se nos ha llamado "extravagantes", "exóticos"; Sin embargo, la única certeza es no poder, o mejor dicho, no saber manejar el aislamiento. Nunca supimos como hacerlo. Nunca.

Siento el estigma de la Tierra que me ahoga, perjudicando a la verdad contada. Más bien es una confesión. Afuera es duro, extraordinariamente duro. Lo que leen es la gota que rebasó el vaso. Eso mismo están leyendo.

Para que me entiendan del porque de esto, les contaré todo desde mi principio, si es que la Naturaleza no me calla primero. Sí, caí por la estúpida (...) del sentimiento más común y doloroso del individuo. La soledad evita que establezcamos relaciones con ustedes, los mortales sin palabras dentro. También nos imposibilita tener un ego del cual refugiarnos como si se tratasen de una fría caverna. Dicha persona, mostraba el interés que todo mortal siente. No sé que clase de sentimiento ponderaba en su pecho, pero estoy seguro que la curiosidad lideraba como estandarte del conocimiento intrínseco. Dicha persona fue una de las tantas personas embelesadas por la belleza de nuestro mensaje oído parcialmente antes de tiempo.

Lo que sucede con esas personas es habitual. Pierden interés o encuentran una fuente correcta de canalización. Es lo máximo que se nos permite interactuar con ellas. Lo máximo.
(...)

sábado 2 de enero de 2010

Renevallve sucks!


Ahí estamos Szz y yo, con el guión definitivo de lo nuevo de Renevallve. ¿El Renevallve #5? Soy el que lo escribe y no me acuerdo. El número que deba ser. Léanlo por este medio o por Setrocomics, sacrilegiosamente y mensual, en varias librerias alternativas.
La foto fue sacada por una jovencita que me pidió un cigarrillo, y que tuvo que emplear de fotógrafa para nosotros, a modo de pago en servicios. Fue en el evento del Echuni de los muchachotes de Cosa Mostra, donde fui por Hotel. Estuvo muy bueno.
Este es el primer post del año. Raro.
Salut.
H.